El londinense medio tiene una vida social muy ajetreada: que si ‘after work’ drinks que acaban en cena, ‘catch up’ drinks, cenas con los amigos, cenas con la parienta…
Al final tanto cenar y comer fuera sale por un buen dinerito a fin de mes, y en una ciudad con los alquileres tan altos como esta, hay que buscar formas de ahorrar.
Un amigo me pasó una buena solución: TasteCard. Armado con esta tarjeta puedes ir a muchísimos restaurantes y conseguir descuentos del 50% o 2×1.
El número de sitios en los que se puede utilizar esta tarjeta está creciendo, pero ya es bastante grande. Prácticamente todas mis cadenas favoritas están, y algunos de mis restaurantes independientes preferidos también, tanto en Londres como en otros sitios a los que voy a menudo, como Yeovil.
Las pegas son:
- Sólo incluye comida, no bebida.
- La mayoría de restaurantes no la aceptan en viernes o sábados.
- Algunos sitios limitan el número de personas en una mesa que pueden usar el descuento.
- Algunos restaurantes no la aceptan en fiestas importantes, tipo San Valentín.
- Si no la coges con ninguna oferta, cuesta 70 libras al año.
Si os interesa probarla gratis durante 2 meses, podéis pedir la vuestra aquí
